Ir al contenido principal

Empezando por el principio. ¿Qué es un haiku?

Empezando por el principio. ¿Qué es un haiku?

Breve guia para escribir haikus.
Qué es lo que hace distinto un momento del otro?
La esencia de cada momento se puede captar en el haiku.

1º El haiku pertenece a la tradición poética japonesa. Es un poema conciso, formado por 17 sílabas, distribuidas en 5-7-5, sin rima ni título.

_ _ _ _ _ 5
_ _ _ _ _ _ _ 7
_ _ _ _ _ 5

2º El haiku es un poema que expresa fielmente la sensibilidad del autor. Por eso:
Debe respetar la simplicidad.
Evitar adornos (en términos poéticos).
Captar un instante en su núcleo de eternidad o un momento transitorio.
Evitar el razonamiento.

3º Al ser tan breve:

Los verbos sobran, porque lo que captamos es una imagen inmóvil, una instantánea.
Verbos como el ser sobran aún más, porque se sobreentienden.

4º La métrica ideal del haiku es la siguiente:

5 sílabas en el primer verso
7 " en el segundo
5 " en el tercero
Pero no es una exigencia rigurosa siempre que se siga la regla de no pasar de 17 sílabas en total y no mucho menos de 17.

Hay que tener en cuenta que al final del verso las palabras agudas cuentan la última sílaba como dos. Si son esdrújulas, en cambio, restamos una sílaba. (Las palabras monosílabas al final del verso cuentan como agudas.)

Ejemplos:

¿Es o no es → palabras agudas / +1 sílaba (4+1=5)
el sueño que olvidé (6+1=7)
antes del alba?
(Jorge Luis Borges)

El aguacero.
Dos gatitos maúllan.
Toldo de plásticos. → palabra esdrújula / –1 sílaba (6–1=5)
(Jesús Aguado)

Para que las cláusulas finales sean más eufónicas, las últimas palabras de los versos es preferible que sean llanas.

5º El haiku es un poema popular, por eso deben usarse palabras de uso cotidiano y de fácil comprensión.

6º El haihuista (Haijin) auténtico capta el instante, como el objetivo de una cámara de fotos.

7º El autor es considerado dueño del haiku por eso debe evitarse cualquier imitación, buscando siempre el espíritu haikuista que exige conciencia y realidad.

8º El haiku es considerado una especie de diálogo entre autor y lector, por eso no hace falta explicar todo. La emoción y la sensación sentidas por el autor deben ser levemente sugeridas a fin de permitir al lector recrear la misma emoción para que pueda concluir a su manera el poema presentado. (Debe sugerir más de lo que dice o debe sugerir antes que decir.)

En otras palabras, el haiku no debe ser un poema discursivo y acabado.

9º El haiku es un producto de la imaginación emanando de la sensibilidad del Haijin, es por eso que deben evitarse expresiones de causalidad, sentimentalismo vacío o ñoñerías.

10º Para contar las sílabas:

Seguimos las reglas de la división silábica. Prestemos atención a las vocales:

1) El contacto entre dos de las vocales a, e, o (no altas), origina dos sílabas distintas:

«a - é - re - o», «pe - le - ar», «le - a».

2) El contacto entre la a (vocal baja) o las e, o (vocales medias) y las i, u (vocales altas) o viceversa, si forma diptongo, constituye una sílaba:

«ai - re», «A-sia», «bue-no».

3) Un triptongo, del mismo modo que el diptongo, forma sílaba o parte de ella:

«aso - ciais», «buey».

4) Cuando se encuentran en contacto una i, u (altas) acentuada y una e, o (medias) o a (baja) inacentuada, originan dos sílabas distintas:

«ha-bí-a», «pa-ís», «ba-úl».

Si dentro del mismo verso una palabra termina en vocal y la siguiente empieza por vocal, cuentan por una sílaba.
Ejemplo:

Atiza el fuego.
El alma, como siempre,
abriga poco.

(Javier Salvago)

Para mejores resultados:

El haiku es una pincelada en el tiempo. Los haikus más logrados son los que dan el salto en el tercer verso, sirviendo el primero y el segundo como introducción. La última impresión cuenta.

Fuente: Vicky Rouska y Emmanuel Vinader

Entradas populares de este blog

Ahora hablaré sobre mí

Mi primer contacto con el mundo del yoga tuvo lugar a través de mi madre,  a mediados de los años ochenta, cuando para muchos era una práctica que casi asemejaban a la pertenencia a una secta. Recuerdo verla vestida de blanco, practicando posturas en el salón de casa, y a veces, incluso me llevaba con ella al lugar donde recibía las clases. Puede que en aquel momento no fuera consciente de ello, pero ahora tengo la certeza de que aquellos primeros contactos sembraron en mí una semilla que, con el tiempo, ha brotado de una forma maravillosa. Pasaron los años (más de los que me atrevo a confesar), y heme aquí que me aventuré a acercarme a una escuela de yoga ubicada cerca de casa. Siempre había sentido atracción hacia ese mundo, y todo lo que representaba. Me considero una persona espiritual, sensible a cuanto me rodea, y lo uno llevó a lo otro. Me apunté a las clases, y solo hizo falta una para darme cuenta de que había encontrado mi camino. Pienso que todo en mi vida me ha...