"Una anciana se subió a un autobús y tomó su asiento. En la siguiente parada, una jóven mujer, fuerte y gruñona subió y se sentó bruscamente junto a la anciana, golpeándola con sus numerosas bolsas.
Al ver que la anciana se mantenía en silencio la jóven le preguntó por qué no se había quejado cuando la golpeó con sus bolsas?
La anciana respondió con una sonrisa:
- "No es necesario ser mal educada o discutir sobre algo tan insignificante, ya que mi viaje a tu lado es tan corto porque me bajaré en la próxima parada..."
Esta respuesta merece ser escrita en letras de oro:
"No es necesario discutir sobre algo tan insignificante, porque nuestro viaje juntas es muy corto..."
