Ir al contenido principal

“El amor no necesita ser entendido, solo necesita ser demostrado” Paulo Coelho.


 
Es muy complicado aceptar que si alguien no te llama es porque no quiere hablar contigo, que si busca excusas para no quedar es porque no quiere verte y que si no te dice “te quiero” es porque no lo siente.

Nuestro ego no acepta que nos ignoren y busca excusas como “Estará ocupado”, “No ha escuchado el teléfono”, “No me dice que me quiere por miedo”, pero es importante ser realistas, ver la situación tal y como es: si alguien no nos quiere o no nos valora, no le podemos obligar a que lo haga.

“El amor no necesita ser entendido, solo necesita ser demostrado” Paulo Coelho

Por el contrario, si alguien demuestra interés por nosotros, se preocupa, nos llama, nos escribe, debemos valorar ese interés, esa demostración sincera de cariño y de respeto. Una muestra espontánea de afecto es algo que surge del corazón, que nos hace reflexionar sobre lo que es realmente importante.

Ama a quien quiere estar a tu lado

Una persona que de verdad quiere estar a tu lado, te llama para saber cómo estás, está junto a ti en los momentos difíciles, te mira a los ojos y escucha con atención lo que tienes que decir, te respeta y te valora por cómo eres, te admira y te lo demuestra. En definitiva, te ama.

Si alguien quiere estar a tu lado, lo está y día a día podréis contar el uno con el otro, ya sea una pareja o un amigo. Si deseas pasar tiempo con alguien lo encuentras y compartes momentos sin mirar el reloj, dejando que las horas pasen sin darte cuenta.


Entradas populares de este blog

Ahora hablaré sobre mí

Mi primer contacto con el mundo del yoga tuvo lugar a través de mi madre,  a mediados de los años ochenta, cuando para muchos era una práctica que casi asemejaban a la pertenencia a una secta. Recuerdo verla vestida de blanco, practicando posturas en el salón de casa, y a veces, incluso me llevaba con ella al lugar donde recibía las clases. Puede que en aquel momento no fuera consciente de ello, pero ahora tengo la certeza de que aquellos primeros contactos sembraron en mí una semilla que, con el tiempo, ha brotado de una forma maravillosa. Pasaron los años (más de los que me atrevo a confesar), y heme aquí que me aventuré a acercarme a una escuela de yoga ubicada cerca de casa. Siempre había sentido atracción hacia ese mundo, y todo lo que representaba. Me considero una persona espiritual, sensible a cuanto me rodea, y lo uno llevó a lo otro. Me apunté a las clases, y solo hizo falta una para darme cuenta de que había encontrado mi camino. Pienso que todo en mi vida me ha...