Este cuerpo no soy yo. Yo no soy esclavo de este cuerpo.
Yo soy la vida ilimitada. Jamás he nacido y jamás moriré.
Mira el océano y el firmamento cuajado de estrellas. Todo es una manifestación de mi maravillosa mente verdadera. Desde antes del origen del tiempo, siempre he sido libre.
El nacimiento y la muerte no son más que puertas que atravesamos, umbrales sagrados de nuestro viaje.
El nacimiento y la muerte son algunas de las formas que asume este juego del escondite.
Sonríe, toma mi mano y despidámonos, digámonos adiós para volver luego a encontrarnos.
Nos encontramos hoy.
Nos encontraremos mañana.
Nos encontraremos en la fuente a cada instante.
Y nos encontraremos en todas las formas de vida.
Fuente: Estás aquí la magia del momento presente. Thich Nhat Hanh.
Yo soy la vida ilimitada. Jamás he nacido y jamás moriré.
Mira el océano y el firmamento cuajado de estrellas. Todo es una manifestación de mi maravillosa mente verdadera. Desde antes del origen del tiempo, siempre he sido libre.
El nacimiento y la muerte no son más que puertas que atravesamos, umbrales sagrados de nuestro viaje.
El nacimiento y la muerte son algunas de las formas que asume este juego del escondite.
Sonríe, toma mi mano y despidámonos, digámonos adiós para volver luego a encontrarnos.
Nos encontramos hoy.
Nos encontraremos mañana.
Nos encontraremos en la fuente a cada instante.
Y nos encontraremos en todas las formas de vida.
Fuente: Estás aquí la magia del momento presente. Thich Nhat Hanh.
