"La ciencia del yoga es como es el arte de la música. Existe un ritmo dentro del cuerpo que sólo puede mantenerse prestando atención a cada paso de la postura, y a la progresión entre las asanas. En nuestra práctica del yoga, tiene que existir un ritmo físico, fisiológico, psicológico y espiritual. A menos que haya en ella armonía y melodía, la música no merecerá la pena escucharla. El cuerpo es un instrumento verdaderamente sensible y receptivo, y sus vibraciones, como el sonido, expresan la armonía o la disonancia existentes en su interior. Cada una de esas vibraciones debe sincronizarse en el movimiento, que es el asana"
- Yogacharya B.K.S. Iyengar - Foto: Iyengar en virabhadrasana.
