El Buda dijo que nuestras percepciones son, a menudo, falsas. Y, como ése es un error que genera mucho sufrimiento, debemos prestarle mucha atención. Tenemos que aprender a observar nuestras percepciones sin quedarnos atrapados en ellas. En este punto, la pregunta ¿Es mi percepción exacta? resulta de gran ayuda.
Nuestras percepciones son, en la mayoría de los casos, inexactas y sufrimos porque acabamos tomándolas por la realidad misma. Observa tus percepciones y sonríe. Respira, contempla su naturaleza profunda y advertirás, en ellas, muchos errores. Por más que así lo creas, por ejemplo, la persona en la que estás pensando no tiene la menor intención de dañarte. Es importante no caer víctima de nuestras falsas percepciones porque, en tal caso, sufriremos mucho. Conviene, en este sentido, sentarnos a observar muy atentamente nuestras percepciones. Tenemos que prestar una atención muy profunda a nuestra naturaleza para advertir lo que, en ella, hay de equivocado.
Fuente: Estás aquí la magia del momento presente. Thich Nhat Hanh
