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No hay final a la causa y al efecto.


No hay final a la causa y al efecto.

Una causa produce un efecto que se convierte en sí mismo en la causa de otro efecto. Acción y reacción. Tributo y retribución.
Esta es la Ley de la Causalidad.
Más tarde o más temprano nuestros malos actos nos alcanzarán. La única forma de prevenir el efecto es prevenir la causa.
Debemos aprender a perdonar, a dejar pasar el daño y el insulto, a no buscar nunca venganza y ni siquiera albergar ningún rencor. No debemos volvernos fanáticos de nuestras ideas u opiniones personales y estar orgullosos de nuestras vanas nociones de piedad y deber; sobre todo debemos ser benévolos, especialmente con los niños y ancianos. (...)
Incluso haber alcanzado la Budeidad no nos libra de la Ley de la Causalidad. Si incluso el Buda sufrió un gran dolor por haber sido cruel con un pez cuando era un niño, qué gran necesidad tenemos de seguir atentos al principio de que un acto nocivo, más tarde o más temprano, nos traerá una retribución nociva.

Sean cuidadosos en lo que dicen y hacen, no dejen de observarse a ustedes mismos.
Las Enseñanzas del Maestro Hsu Yun: Nube Vacía
Orden Hsu Yun del Budismo Chan (Zen).
Ming Zhen (Chuan Yuan) Shakya y Upasaka Richard Cheung
Edición 2004-Revisada por Hortensia De la Torre

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