Reflexiones de Domingo.
En
algunas ocasiones he oído hablar de los yoguis como personas zumbadas;
decir sin ningún tipo de pudor "eso es cosa de fumados...". Pero, ¿qué
pasaría si colocamos a un hindú o a un tibetano en pleno centro de
Sevilla en Semana Santa? Lo que para nosotros es una tradicón religiosa,
independientemente de que seamos creyentes o no, para ellos sería algo
que chocaria con todo lo que entienden como "espiritual". Tal vez para
ellos los locos seríamos nosotros.
La ignorancia, la falta de conocimiento de otras culturas, nos impiden aceptar todo lo que es diferente a nosotros.
Otro tema: Siento
decir que NO existen "los Yoguímetros". No se es más yogui/ni por ser
vegetariano o no, por vestir de una forma u otra... El Yoga no tiene
nada que ver con eso. No se trata de dejar de ser quien eres o de donde
eres, no se trata de cambiar de amigos, no se trata de cambiar de
cultura... Se trata de ponerte de protección el método, la práctica. Se
trata de practicar cada vez más y mejor.
Al final, avanzar en
yoga no es practicar posturas cada vez más difíciles, ese es el camino
del Circo del Sol; hay que trabajar cada vez con más sensibilidad, con
más precisión, con más conciencia.
Ese es el camino.
