EL ORIGEN DEL YOGA Y LOS YOGA SUTRAS:
El origen del Yoga se
remonta a las fuentes del pensamiento y la espiritualidad de la India.
Su base son los Veda, parte fundamental de lo que se denomina "Canon
Hindú".
El estudio de los Veda inspiró a sabios antiguos y recientes las seis escuelas de pensamiento conocidas como Darshanas. Darshana significa "espejo". Un espejo que puede reflejar, de golpe y en su totalidad, la vida de quien se encuentre ante él. Cada
uno de los seis Darshanas adoptó su propio punto de vista acerca de la
vida, de su origen, de sus padecimientos, del camino que lleva a la
felicidad y la sabiduría, etc..
El Yoga es uno de los Darshana. Su inspirador básico es Patanjali, sobre quien se sabe poco. Poco puede afirmarse a ciencia cierta acerca de él y , él mismo, no se cita ni una sola vez a lo largo de su obra sobre Yoga.
El Yoga se desarrolló,
pues, en medio de un intenso movimiento espiritual y pedagógico, que
configuró lo que ahora conocemos como pensamiento oriental. Se
consolidaron multitud de escuelas. Entre ellas, con unas
características propias bien acentuadas, el Yoga, que se movió a un
campo más experimental y vivencial.
El primer texto de Yoga, conservado íntegramente, son los Yoga-Sutra de Patanjali. Patanjali
fijó su enseñanza en unos breves aforismos llamados sutras. Los sutras
se caracterizan por su escaso número de palabras, por un laconismo que
se encuentra más allá de los límites de la gramática. El texto está, así pues, libre de ambigüedades pero lleno de esencia; es tajante pero universal en su contexto.
Las palabras de un sutra
no llegan a formar una frase pero ofrecen suficiente base para que el
profesor pueda desarrollar su lección. El sutra vincula enseñante y enseñanza pero es incapaz de clarificar, por sí mismo, todos y cada uno de los puntos de la obra. Este
estilo condensa hasta tal extremo el mensaje que se convierte en
incorruptible. Fácil de memorizar, la conservación íntegra del texto
queda garantizada. De
hecho, el primer paso en la enseñanza consiste en la retención
memorística de los sutras, solo una vez conseguido esto, el profesor
empieza a explicar lo aprendido. Así podemos establecer un modelo muy claro de origen-elaboración-transmisión-enriquecimiento de los Yoga-Sutra de Patanjali.
El Yoga no fue, en su
origen, inventado por Patanjali. Ya en los Vedas, en los Upanishads y en
otros textos aparece la noción, la palabra "yoga". En realidad presenta
multitud de significados. Patanjali nos muestra su genio al definirlo
en relación con la actividad mental.
Patanjali define así el
Yoga: "Yoga es la capacidad de dirigir la mente hacia un objeto
exclusivamente y de mantener esa dirección sin ninguna distracción".
En tanto no se alcance
este estado, el hombre no puede unirse plenamente a Dios. No puede
controlar sus sentidos. Los logros son inestables, las recaídas
frecuentes. Sobre
la base de esta definición, patanjali analiza el funcionamiento de la
mente y cita gran número de medios, a nuestro alcance, para poner en
orden una mente agitada. El autor explica, finalmente, cómo tal mente convierte extraordinario a un hombre por su potencial y sabiduría.
El objetivo final del Yoga es conseguir una mente estable en un cuerpo sano. El
Yoga no es una religión. Es un conocimiento, una disciplina, una
experiencia que se adapta a las circunstancias, idiosincrasia y demanda
de cada persona. No debe ser confundido con el hinduísmo ni con ninguna
otra religión. Patanjali
no insiste en la necesidad de creer en Dios para avanzar en el camino
del conocimiento, ni incluye en su obra el punto de vista que, acerca de
Dios, presenta el Vedanta. Su Dios no es el Amo del Mundo, es el
Maestro.
ESTRUCTURA DE LOS YOGA SUTRAS:
Los Yoga-Sutra de Patanjali se dividen en cuatro capítulos:
El primero se titula Samadhipadah y está compuesto de 51 sutras. Su contenido es:
Definición de Yoga.
Definición de mente y sus funciones.
Cómo alcanza la mente el estado de Yoga.
Características y cualidades iniciales del practicante de Yoga.
Dios, Maestro Universal.
Posibles interrupciones en el camino del Yoga: síntomas y tratamiento.
Gratificantes consecuencias de la progresiva concentración de la mente.
El segundo se titula Sadhanapadah y está compuesto de 55 sutras. Su contenido es:
Obstáculos a la clara percepción de la realidad. Sus características y efectos.
Los actos realizados
bajo el efecto de los obstáculos sus efectos dolorosos. La confusión de
lo que percibe y de lo que es percibido.
Existencia y característica de lo que es percibido: los Guna.
La claridad en la percepción de la realidad, base del bienestar.
El proceso del Yoga
consiste en el gradual crecimiento de sus ocho miembros: descripción de
los dos primeros (Yama y Niyama) y sus efectos.
Descripción de los dos siguientes miembros (Asana y Pranayama) y sus efectos.
Descripción del quinto miembro (Pratyahara) y sus efectos.
El tercero se titula Vibhutipadah y está compuesto de 55 sutras. Su contenido es:
Descripción de los tres últimos miembros del Yoga (Dharana, Dhyana y Samadhi).
La concentración
continuada sobre un objeto (Samyama). Necesidad y concecuencias de
mantener un continuo estado de atención frente al cambio de la calidad.
Posibles objetos de Samyama y los efectos de cada uno de ellos.
Advertencia sobre los peligros del Samyama.
La libertad, fin último del Yoga.
El cuarto capítulo se titula Kaivalyapadah y está compuesto de 34 sutras. Su contenido es:
El cambio inteligente, base del Yoga.
El papel del profesor en cambios de su alumno.
Obstáculos al cambio hacia la claridad.
Los Guna, base del cambio.
Realidad de las cosas que percibimos.
Lo que percibe en nosotros se diferencia progresivamente de lo que es percibido.
Progresivo acercamiento al estado de claridad.
CONCEPTOS BÁSICOS DEL YOGA:
Primer punto:
-Prakrtti-Citta-Purusha.
La concepción que los Yoga-Sutra presentan del mundo se basa en la
diferenciación entre lo es inmutable y lo que se modifica
continuamente. Se
afirma en la obra que, en nuestro interior, existe una realidad
inmutable, absolutamente clara y sin error que denomina Purusha o
Drashtar.
Frente a esto existe en
nosotros y a nuestro alrededor la realidad modificable e interpretable
(la mente, Citta, la realidad palpable, Prakrtti). La
confusión de estas dos entidades tan diferenciadas lleva al error, a la
confusión y al sufrimiento. Su diferenciación, por la concentración, a
todo lo contrario.
-Pramana-Viparyaya-Vikalpah-Nidra-Smrti.
Son las cinco actividades de la mente (comprensión, comprensión
defectuosa, imaginación, sueño profundo y memoria, respectivamente). Su
combinación configura nuestra manera de ser. La confusión de lo que percibimos y deducimos con ella y la realidad tal como es llevada al error y al sufrimiento. Según el Yoga, la mente no es nuestro "yo".
-Abhyasa-Vairagya. Es el
fundamento de todo esfuerzo a mejorar y la base de la práctica de Yoga:
el esfuerzo adecuado y el desapego a los frutos de la acción.
Esta noción es muy
importante ya que describe una actitud concreta ante la realidad y en la
misma práctica de Asana y Pranayama.
Así pues, en un primer
momento, vemos que Yoga se presenta como un esfuerzo de concentración de
la mente, dirigido a distinguir lo mutable de lo inmutable por medio
del buen uso de las actividades mentales y con una actitud de esfuerzo
sostenido y desapego frente a los resultados.
Segundo punto:
-Parinama. El cambio,
relacionado con el paso del tiempo, provoca que situaciones muy
similares sean, en el fondo, distintas y nos induce a actuar sin revisar
nuestros actos y adecuarlos a la nueva situación, llevados por hábitos y
comportamientos ligados a la memoria. El
Yoga de Patanjali pretende apercibirse de este cambio, actuar con
justicia a cada momento y, con la ayuda de un profesor competente,
aprovechar en beneficio del alumno este proceso constante de cambio en
nosotros. El profesor ayuda al alumno a cambiar a mejor, a percibir la
realidad de cada momento.
-Guna. Los tres estados de al realidad sujeta a modificaciones (pesadez-apresuramiento-claridad). En el origen de todo cambio está su equilibrio siempre cambiante y la preponderancia de un estado sobre los otros dos.
Así pues, la comprensión y adecuación al cambio no siempre visible a simple vista, es la base del acto adecuado y del bienestar.
Tercer punto:
-Samyama. La tarea de concentración de la mente sobre un mismo objeto, de manera repetida y fiel, se conoce como Samyama. El
profesor puede ser de gran ayuda al alumno a la hora de escoger ese
objeto. Esta práctica repetida largo tiempo, lleva a la comprensión del
objeto y a la adquisición de una progresiva estabilidad mental. Asimismo
se adquieren capacidades relacionadas con dicho objeto. Los
Yoga-Sutra insisten en la conveniencia de ejercer el desapego ante
todas estas posibilidades, ya que el último es la libertad.
-Viniyoga. Noción que
expresa que cada persona, al iniciarse en el Yoga, parte del punto en
que se encuentra. Sus características, demanda personal y manera de
pensar y actuar deben ser tenidas en cuenta por su profesor.
Así pues, cada persona,
siendo idéntica en funcionamiento a las demás, es un ser diferenciado.
El profesor debe comprender a su alumno en toda su realidad personal y
social, verle tal como es, proponerle los ejercicios adecuados a cada
momento y ayudarle a comprender la necesidad de no ligarse a los
resultados obtenidos.
Cuarto punto:
-Yama-Niyama-Asana-Pranayama-Pratyahara-Dharana-Dhyana-Samadhi.
Son los ocho componentes del Yoga que propone Patanjali.
Yama: relación con nosotros mismos.
Niyama: relación con el mundo exterior.
Asana: práctica de ejercicios físicos.
Pranayama: práctica de ejercicios respiratorios.
Pratyahara: dominio de los sentidos.
Dharana: capacidad de dirigir la mente.
Dhyana: capacidad de interaccionar con lo intentamos comprender.
Samadhi: total integración con el objeto de nuestra comprensión.
Estos ocho miembros
crecen armónica y simultáneamente en el practicante de Yoga. Es una
visión global del ser humano, capaz de relacionarse consigo mismo y con
los demás sin comflicto, de comprender lo que le rodea y actuar
correctamente y, ante todo, de basar sus cambios en la observación de
algo tan basto como es el cuerpo en ejercicio y la respiración. La reducción de impurezas físicas y mentales es el origen de toda mejora personal.
-Klesha. Los obstáculos
que impiden esta claridad de percepción. Son la comprensión defectuosa
(Avidya), la confusión (Asmita), el exceso de apego (Raga), las
aversiones irracionales (Dvesha) y el sentimiento de inseguridad
(Abhinivesha).
Así pues, el Yoga se
plantea como un ejercicio continuado de atención, en práctica física y
respiratoria y en la vida diaria, para vencer los obstáculos a la clara
percepción y desarrollar todas las potencialidades del ser humano.
Quinto punto:
-Ishvara. Dios como Maestro último.
(Cabe destacar que el Yoga no es una religión, ni es necesario ser creyente para avanzar en su práctica).
-Shradda-Virya-Smrti.
Son las tres cualidades fundamentale del practicante de Yoga.
Respectivamente la fe, la fuerza y la memoria.
Así pues, se nos
presenta la posibilidad de un doble trabajo. El esfuerzo sostenido y
consciente ante los cambios, por una parte, el abandono y la confianza
en algo o alguien que está por encima de nosotros, por otra.
Fuente:
estudio preliminar de Claude Maréchal y Joan A. Enreig a los Yoga Sutras
de Patanjali en la versión y comentarios de T.K.V. Desikachar.
